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En tan complicado medir unidades por conversión. Y el asunto se complica, porque te encuentras con pulgadas, metros, yardas, pies… ¿Quién puede entender esto? Cuando te confías porque ya te conoces al dedillo una medida, te empiezan a hablar de otra. ¡Vale! Que te mueven tu piso seguro. Sería tan fácil si todo el mundo usara el mismo patrón de medida. Pero, ¿cómo ponernos de acuerdo todos en nuestro planeta?

¿Y qué cosas medimos? ¡Casi todo! Aquello que puedas medir, decimos que posee magnitud. Y no nos referimos al mismo tipo de medición. Por ejemplo, puedes medir la longitud o el peso de un objeto. También mides la velocidad con que puede moverse algo. Si aplicas algún tipo de calor, mides la temperatura que puede alcanzar o que se puede aplicar a una materia. Hasta la fuerza que se puede lograr se mide. Y ni qué decir del tiempo (aunque nos aterrorice su rápido paso).

Son muchas las situaciones que requerirán que realices conversiones de unidades. Por eso en la escuela nos enseñan las operaciones matemáticas que nos necesarias para hacerlas. Y la enseñanza sobre este tema continúa a lo largo de nuestra educación. Te pedirán que hagas conversiones en un examen y posiblemente te fastidie el asunto. Pero no te distraigas, hacer conversiones de unidades en fundamental en nuestra vida diaria.

¿Cuándo y dónde? En diferentes contextos de la vida del ser humano, hay que hacer conversiones. Fíjate en la construcción de edificios y casas, en la preparación de medicinas y productos de belleza. Para estas labores es indispensable medir los materiales y sustancias. En los cálculos de la distancia entre dos lugares, las conversiones son necesarias para calcular el tiempo de viaje. La elaboración de planos y mapas, obligatoriamente exigen unidades diferentes.

Hasta cuando cocinamos, se nos complica la existencia con las medidas. Las recetas te hablan de cucharadas, de tazas, de kilos, de litros, de mililitros, y pare de contar. Por ejemplo, si no tenemos un peso, debemos saber cuántas tazas de harina (o de azúcar) son medio kilo. O cuántas cucharadas contiene una taza de mantequilla. Y ni hablar de las medidas que deben tener los moldes de cocina. Para hacer una simple receta, debemos contar en casa con todos los instrumentos necesarios para medir los ingredientes.

MULTIPLICAR

¡Necesitas conocer los factores de conversión para hacer cambios de unidades! Si no lo haces, puedes equivocarte con la magnitud que necesitas conocer. Sigue leyéndonos y te ayudaremos a saber cómo hacer esa conversión y a comprender esos cambios. Haremos ejercicios para que adquieras las destrezas que necesitas. Luego, ya no habrá lío. La magnitud de las unidades ya no será un misterio para ti.

Instrucciones

conversión

Antes de revisar algunos ejercicios de conversión para hacer los cambios de unidades, es preciso comprender algunas cosas:

  • Aunque cuando oímos la palabra magnitud, pensamos solo en el tamaño de un cuerpo, esta es mucho más que eso. Es una propiedad física que puede ser medida. Como ya hemos visto: se puede medir tamaño, distancia, peso, temperatura, etc.
  • ¿Y cómo mides? Primero debes tener el objeto o fenómeno que deseas medir. Luego, seleccionas el patrón que tomarás como unidad. Comparas la unidad con la magnitud de ese objeto o fenómeno. Y así sabrás las veces que ese patrón está contenido en la magnitud. Por ejemplo, podemos medir la temperatura de nuestros hornos caseros en grados Centígrados (también llamados Celsius) o Fahrenheit.
  • Te falta comprender, qué es una unidad de medida. No es un objeto, es una cantidad establecida de forma arbitraria. Nos sirve para compararla con otras cantidades establecidas en la misma especie. Aclaremos, no podemos comparar una unidad de temperatura con otra unidad de peso. Nada tienen que ver los grados centígrados con los kilogramos.
  • Esta unidad debe poseer tres cualidades. En primer lugar, no se debe alterar con tiempo. En segundo lugar, debe poder ser utilizada en cualquier lugar del mundo. Y por último, podrá ser reproducida sin ningún problema. Solo así serán incluidas en el Sistema Internacional de Medidas o en el Sistema Inglés de Unidades.

Dediquémonos ahora a aprender a hacer conversiones para el cambio de unidades:

  • ¿Cuándo tienes que hacer estas conversiones? Cuando las instrucciones para realizar algún procedimiento nos proporcionan las medidas a partir de una unidad y tú utilizas otra. Estos procedimientos pueden ser de índole diversa, desde lo científico a lo cotidiano.
  • Lo primero que tienes que saber, para hacer la conversión que necesitas, son los valores de las unidades implicadas. Como un primer ejemplo, imagina que necesitas convertir pulgadas en centímetros (unidades de longitud). En ese caso, debes saber que 1 pulgada equivale a 2,54 cms. Para conocer los valores de las diferentes unidades, puedes utilizar para ello tablas de conversión.
  • Ya sabiendo cuáles son las unidades implicadas y sus valores; ahora, a por el factor de conversión. Este factor es sencillamente una operación matemática que permite la transformación de unas unidades en otras de su misma magnitud.
  • Retornemos al ejemplo anterior. ¿Necesitas convertir pulgadas a centímetros, o centímetros a pulgadas?
  • Supongamos ahora que necesitas convertir 7 pulgadas en centímetros. No sabes lo fácil que es. Multiplica 7 (las pulgadas que tienes) x 2.54 (los centímetros que deseas), lo que te dará 17.78. Entonces, las 7” pulgadas equivalen a que 17,78 cms.
  • Realicemos seis ejercicios de factores de conversión para el cambio de unidades. Trabajaremos con distintas magnitudes.
Empecemos por convertir centímetros (cms.) en pulgadas (“):

En este caso debemos realizar la operación inversa al ejemplo anterior. Primero debemos saber cuántas pulgadas equivalen a un centímetro. Para esto dividamos:

1” ÷ 2.54 cms. = 0.39”

Cada centímetro, entonces,  es equivalente a 0.39”. Supón ahora que necesitas convertir 15 pulgadas en centímetros. Vuelve a multiplicar:

15 cms x 0.39” = 5.85”

Entonces, 15 centímetros equivale a 5,85 pulgadas.

 

  • Hagamos otros ejemplos con magnitudes de temperatura. Nos servirán a la hora de seguir una receta de cocina.
¿A cuántos grados Centígrados o Celsius (°C) equivalen 200 °F?

Aplica la siguiente fórmula:

°C = (°F – 32)x 5/9

°C = (200 °F – 32) x 5/9

°C= 168 x 5/9

°C = 840/9

°C = 93,3

 

200 °F equivalen a 93,3 °C.

¿A cuántos grados Fahrenheit °F equivalen 100 °C?

0°F = 17.78 °C

Aplica esta otra fórmula:

°F = °C x 9/5 + 32

°F = 100 °C x 9/5 +32

°F =  (900 ÷ 5) + 32

°F = 212

 

100 °C equivalen a 212 °F.

 

  • Atendamos ahora a las magnitudes de tiempo.

 

¿Cuántas horas hay en 15 semanas?

 

Recordemos que 1 semana tiene 7 días, y 1 día tiene 24 horas. También que 1 hora tiene 60 minutos; y un minuto, 60 segundos

 

15 semanas x 7 días x 24hrs. = 2520 hrs.

 

 

 

Quince semanas tiene 2520 horas.

¿Cuántos días son 2 millones de segundos?

 

Determinar el número de segundos que tiene un día, multiplicamos 60 sg. X 60 min. Este resultado se multiplica por las 24 horas que conforman 1 día. Por lo tanto, tenemos que 1 día = 86400 sg.

Luego, dividimos:

 

2000000 ÷ 86400 = 23.14 días

Dos millones de segundo son 23.14 días.

 

  • Hagamos conversiones con magnitudes de peso:
¿Cuántos gramos hay en 1.8 kilogramos?

Lo primero, es saber que 1 Kg contiene 1000 grs.

Por lo que toca multiplicar:

 

1.8 x 1.000 = 1800 grs

 

1.8 kilogramos son 1800 gramos.

¿Cuántos kilogramos son 75850 gramos?

Recuerda, debemos trabajar a la inversa.

 

Te toca dividir:

 

75850 ÷ 1000  = 75.85

 

75850 gramos son 75.85 kilogramos.

Que Necesitas

conversión

  • Saber sumar y restar; y por supuesto, multiplicar y dividir.
  • Aunque algunas conversiones exigen sofisticadas fórmulas, otras son producto de cálculos sencillos.
  • Las tablas de conversión de unidades. Son indispensables para realizar todas las operaciones.
  • Conocer los factores de conversión que cada caso requiera.
  • Si el asunto es con pulgadas o centímetros, no hagas lío, la cinta de medir es perfecta para ese trabajo. La cinta métrica también es excelente para los metros. Con ellas miden las costureras todo el tiempo.
  • Estudiar un poco las unidades de medida. Mayor información nunca sobra. Y siempre puedes aprender algo nuevo.

Consejos

  • Si tienes la cabeza dura para los números, puedes utilizar algún programa de conversión de unidades, como ConvUnid. Solo busca aquel que comprendas y manejes mejor.
  • En caso de apuro, encontrarás en Internet muchas páginas que te realizan la conversión rápidamente. Solo tienes que consultarlas. Ninguna conversión se les escapa a estas páginas.
  • Las unidades de medida se crearon por alguna razón, no creas que fue para hacerte la vida más difícil. Ellas existen porque son necesarias.
  • Si está haciendo un examen, no se te olvide identificar el tipo de unidad con la que trabajas, que luego te reprueban.
  • Y en la cocina, usa los instrumentos de medir. Están hechos exactamente para ese uso. No cualquier taza es la medida exacta. Luego, ese postre que tanto te gusta te puede quedar terrible. Y recuerda, leer bien las medidas de las recetas de cocina.
  • No pierdas la cabeza con las medidas. Ya tienen medidas a todas esas unidades de medida.
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