Cómo aprender a hacer narrativa

Quizá la primera inquietud que deberíamos tener clara a la hora de iniciarnos en la escritura de narrativa es nuestra verdadera motivación e intención al hacerlo. Escribir tiene que ver con la asunción de esta experiencia como oficio serio y dedicado para unos; o como simple experiencia expresiva o de entretenimiento pasajero para otros.

Nuestra necesidad de “Contar algo” es casi inmanente a nuestra condición humana tan motivada a la comunicación y expresión de experiencias propias o que manejemos de referencia, (reales o de ficción). Toda experiencia de escritura narrativa, y literaria en general, debe partir de lecturas previas y especializadas en nuestro género predilecto.

Disponer de una buena cantidad de lecturas críticas y atentas de narrativa previas nos proveerá de herramientas tales como un conocimiento más acorde de las herramientas de expresión literaria, del adecuado uso de la Lengua indispensable para que nuestro discurso sea estético y compartible. Conocer los grandes temas narrativos de las obras más representativas de este género para no caer en burdas repeticiones o calcos estilísticos; y asimismo, desentrañar la técnica para el desarrollo de acciones, situaciones y personajes para el desarrollo textual de lo narrado.

Instrucciones para aprender a hacer narrativa

Para empezar a hacer narrativa lo primero que tienes que hacer es empezar a leer narrativa. No puedes producir nada que no hayas digerido; por lo tanto, es importante que puedas diferenciar estilos y tendencias en las diferentes formas de expresión narrativa. Principalmente, es vital que identifiques hemisféricamente los macro rasgos de la narrativa en el mundo de habla hispana: la narrativa europea y la narrativa latina.

Esto no quiere decir que tengas que quedarte con un estilo o escoger entre ellos. Es importante resaltar que en esta época globalizada estas diferenciaciones geopolíticas están desdibujándose bastante; sin embargo, siempre existirá una huella por la cultura de fondo que tengas como escritor o como buen lector.

La narrativa desarrollada por los escritores europeos y por los latinos dependerá, como en el caso de la Literatura Comparada a nivel global, de las variantes contextuales propias de cada Lengua, tradición, elementos ideológicos, sociales, estético-literarios y mediáticos; también míticos y simbólicos, según los casos específicos de los conglomerados humanos agrupados en significativas características de identidad y expresión.

La narrativa europea tiende, por ende, a ser un poco más introspectiva, comedida, tradicionalista y clásica en muchos casos, sin que por ello no existan otras búsquedas más experimentales y arriesgadas.

La narrativa latinoamericana, y en especial la caribeña, se enfoca más acentuadamente en temáticas colectivas, en expresiones más abiertas y cercanas al discurso coloquial y al acercamiento a expresiones míticas del imaginario simbólico y cultural de los pueblos nativos; esto como búsqueda de identidad, siendo por ejemplo el tratamiento de lo real-maravilloso un ejemplo destacable.

La narrativa europea suele tener un público más numeroso que la latina, debido a la gran cantidad de publicaciones y editoriales existentes; así como a una tradición lectora mucho más arraigada por razones culturales que en los países latinos subdesarrollados.

La narrativa latina, sobre todo la actual, se inspira en búsquedas formales y temáticas más cotidianas y suelen incorporar elementos tradicionales de lenguas y pueblos nativos inmersos en contextos que no evaden temas citadinos y en sus propios mitos urbanos de la vida humana en contextos de miseria y subdesarrollo e inestabilidades políticas.

¿Que necesitas para aprender a hacer narrativa?

Ya había mencionado que las lecturas previas de los grandes narradores de la Literatura Universal te resultarán de un aporte de primer orden para iniciarte en la escritura narrativa. Por lo tanto, como en todo trabajo literario y artístico, el disponer de los medios y del tiempo adecuado para proporcionar la dedicación necesaria al acto de escritura; es importante tener en cuenta la elección sobre si es narrativa corta (cuentos o crónicas) o narrativa larga (novelas), lo que nos interesa desarrollar, ya que también esto depende de estilos y preferencias personales de expresión.

También necesitarás disponer del conocimiento de una idea clara de sobré qué temas o situaciones te gustaría narrar; sobre el estilo del lenguaje que debemos elegir para tal fin, y diseñar un esquema narrativo que te permita organizar las ideas hasta darles forma y sentido expresivo en el texto: identificar situaciones, personajes, acciones, referentes, etc. De manera que puedas organizar mentalmente en el papel tu propia expresión escrita.

Lo más importante es tener el deseo de expresar de manera artística tus ideas. Luego, será indispensable la disciplina para perfeccionar la técnica de escritura que elijas, pues de ello dependerá la definición de tu estilo personal. No es soplar y hacer botella, pero si te lo disfrutas, de seguro que no sentirás gran carga cuando estés pasando la etapa de ensayo y error.

Consejos para aprender a hacer narrativa

Quizá escribir una historia no parezca tan complicado. A fin de cuentas, desde el jardín de infancia nos piden que inventemos cuentos. Cualquiera puede inventarse una historia en un par de minutos; pero de allí a perfeccionar una técnica de narración pueden pasar muchos años.

No es para que te asustes, pero, así como el físico culturista ejercita tanto sus músculos a diario; de la misma manera tendrás que ejercitar tu lectura y escritura para llegar a ser un experto.

Igualmente, no te voy a mentir, dominar una técnica expresiva no te va a hacer el escritor «best seller» que siempre soñaste; para alcanzar éxito y popularidad se debe pasar por concursos, por desilusiones, tener contactos, hacerte un buen marketing y muchos detalles, más.

Escribir para el que ama la literatura, es más que una forma de hacer dinero, es una manera de respirar. Por ello es que tienes que tomarte muy en serio la practica. Quizá te estés preguntando ¿Cómo puedo ejercitar mi escritura para llegar a ser escritor?

Aquí te suelto un secreto milenario: lee y escribe como los grandes. Imagínate que ya lo lograste, que eres el escritor famoso que soñaste y no te cohíbas. No te copies de las tendencias, crea las tendencias descubriendo tu propia voz narrativa.

prosa

Practicar la escritura narrativa es sencillo, lo que puede llegar a ser un reto es la constancia. Conocerte tú mismo como escritor y descubrir tu estilo personal si es un poco más complejo, pero no imposible. Algunos ejercicios y experiencias prácticas para iniciar nuestros primeros acercamientos al arte narrativo pueden ser los siguientes:

  1. Escribir cartas o epístolas a personajes de nuestro interés desde la realidad o la ficción. Es decir, el destinatario de nuestras misivas no tiene que ser necesariamente alguien de la vida real, sino que también podemos crear destinatarios de ficción.
  2. Llevar la redacción de un diario personal donde expresemos aquellas historias cotidianas de nuestro acontecer personal o escribir un blog o página electrónica donde contemos nuestros sucesos cotidianos desde estilos y perspectivas distintas.
  3. Escribir las cosas que hemos soñado y que nos han dejado alguna huella o recuerdo importante al soñar, ha sido desde siempre una buena materia prima para la creación narrativa, ya que el mundo de lo onírico es rico en expresiones míticas y simbólicas propias también del Arte.
  4. Revisar y tomar en cuenta lo sugerido por el insigne narrador argentino Horacio Quiroga en su “Decálogo del perfecto cuentista”, texto en el cual nos proporciona una serie de elementos a considerar para la escritura de narrativa, desde su amplia perspectiva de creador literario.
  5. Podemos recrear textos a partir de la imitación consciente y lúdica de autores consagrados en este género. Jugar a que escribimos como los grandes narradores: Borges, Cortázar, Maupassant, Quiroga, Cela, Marías, Hemigway, etc., puede servirnos como elemento inspirador para crear nuestras propias obras y depurar nuestro estilo.
  6. Asistir a un taller literario dónde se exploren obras y técnicas de la escritura narrativa puede ser una experiencia enriquecedora en este sentido, siempre y cuando el instructor posea una entrenada preparación y experiencia creadora y lo imparta respetando la libertad de creación de los participantes, sin querer influenciar sus estilos a imagen y semejanza de quien dicta el taller.
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