Si alguna vez te has preguntado cómo viaja la luz, en este artículo te lo contamos. Aunque las características de la luz y cómo viaja la luz son cosas que se suelen enseñar en el colegio, es natural que tengamos dudas. Además, cada día salen a la luz nuevas investigaciones que nos arrojan nuevos datos. Por esta razón, hay que estar en continua formación. Es importante saber cómo viaja la luz porque es información de cultura general. Además, cuando sepamos cómo la luz viaja por el universo, nos ayudará a entender más cosas. Y, a lo mejor, despierta nuestra curiosidad y nos hacemos unos aficionados del tema.

Sin entretenernos ni un segundo más, vamos a contar cómo viaja la luz y cuales son sus características y datos más importantes y sorprendentes.

Qué es la luz

Antes de saber qué movimiento tiene algo, primero deberíamos saber qué es ese algo. Pues bien, ¿qué es la luz? Como todos bien hemos escuchado alguna vez, la luz es una onda. Específicamente, la luz es un estado de energía de las ondas electromagnéticas. Gracias a esta energía podemos iluminar el mundo y ver qué tenemos a nuestro alrededor. A veces olvidamos la importancia que tiene la luz en nuestra vida.

La luz se puede clasificar en dos diferentes formas según su procedencia: natural o artificial. Como bien sabemos, la principal fuente de luz natural es el Sol. Por otra parte, si nos fijamos en las fuentes artificiales de luz, podemos pensar en lámparas de aceite, velas o bombillas. Todos estos elementos fueron creados por el ser humano para crear la luz cuando la luz natural no estaba, por eso son fuentes artificiales.

Una de las peculiaridades de la luz es que no se mueve en una dirección fija. Simplemente se mueve en todas las direcciones y, por eso, la luz es uniforme. El problema llega cuando, de vez en cuando, el viaje de la luz se ve obstaculizado por un objeto. Cuando se da esta situación, se forma un espacio negro que nosotros denominamos sombra y que es el espacio donde la luz no consigue llegar. Gracias a esta sombra que crea la luz habitualmente, podemos inferir de dónde procede el foco de luz.

Cómo viaja la luz

Para empezar, debemos saber que nosotros, los humanos, no podemos ver todos los tipos de luz. Esto se debe a que la luz se mueve rápidamente a través de ondas. Es más, según algunas investigaciones, no se ha encontrado ningún otro elemento u objeto en el universo que se mueva tan rápido como la luz. La luz viaja a una velocidad de 300.000 kilómetros por segundo pero, específicamente, se mueve a una velocidad de 299.792.458 kilómetros por segundo. Pero para redondear se dice que viaja a 300.000 kilómetros. El medio por el que viaja la luz suele ser el vacío.

Como decíamos antes, hay estragos de luces que no podemos ver. Cada color forma parte de una onda de luz y el ojo humano solo puede ver algunas.

¿Qué puede hacer la luz?

La luz puede atravesar diversos materiales como los cristales, los objetos hechos con vidrios, el aire e incluso el agua. La única diferencia es que, cuando atraviesa estos objetos o elementos, su velocidad se ve afectada. Por ejemplo, cuando las ondas de luz entran en contacto con una superficie acuosa, ésta se vuelve mucho más lenta. Exactamente, cuando la luz viaja a través del agua tiene una velocidad aproximada de 224.844.349 kilómetros por segundo. Por otra parte, apenas existe variación en la velocidad cuando ésta entra en contacto con el aire.

Las ondas de la luz solo pueden viajar a su máxima velocidad cuando no hay ningún objeto o movimiento que se interponga en su trayectoria. Por eso se dice que la velocidad se mide en el vacío. Para saber su máxima velocidad, hay que medirla cuando no haya nada que influya.

El movimiento de la luz puede llegar a ser muy lento e, incluso, ser absorbido por los materiales. Es el caso de tejidos oscuros o superficies gruesas y oscuras. La luz se mueve mucho más lenta porque no puede atravesar algunos materiales, por ejemplo la tela oscura. El color negro absorbe el movimiento de la luz, impidiendo su reflejo.

Reflexión de la luz

La reflexión de la luz ocurre cuando la luz sufre un cambio de dirección. Esto ocurre a menudo en superficies de cristal o, más bien, de espejo. Pero, en realidad, ocurre con cualquier objeto. Gracias a la reflexión de la luz, podemos ver objetos que no emiten luz propia, gracias al cambio de dirección que la luz experimenta.

En realidad, existen dos tipos de reflexión de la luz, uno que nos permite ver nuestra imagen en el espejo y otro que no. En primer lugar, se encuentra la reflexión especular. Cuando ocurre este tipo de reflexión, el rayo de luz incide directamente sobre una superficie lisa y pulida, como un espejo. Esto hace que el rayo de luz reflejado sea ordenado y su dirección sea en línea recta. Esto permite que se haga una copia de la imagen y, de esta forma, podemos vernos a nosotros mismos en una superficie de espejo.

Por otra parte, esta la reflexión difusa. Esta reflexión ocurre cuando el rayo de luz incidente se encuentra con un objeto que tiene una superficie irregular. Al no tener una superficie lisa en la que rebotar, los rayos de luz reflejados se dirijan en varias direcciones. Este es el caso de los objetos opacos y que no tienen una base de espejo. Al propagarse los rayos de luz en tantas direcciones, no puede replicar una imagen.

La refracción de la luz

Antes comentábamos características de la refracción de la luz cuando hablábamos del cambio de la velocidad de la luz en diferentes superficies. La refracción es el cambio de dirección que sufre un haz de luz al encontrarse con una superficie transparente, por la que pueda moverse. Al entrar en contacto con una superficie traslúcida como el aire o el agua. Cuando la refracción de la luz ocurre en un medio como el agua, la imagen que nosotros percibimos del objeto que se encuentra dentro del agua está distorsionada. Esto ocurre porque los rayos de luz se desvían y debido al cambio de velocidad. Como hemos dicho anteriormente, se vuelen más lentos.

Para terminar, sería bueno reflexionar sobre la luz. Muchas veces, hasta que no nos paramos a pensar en cómo viaja la luz, no pensamos en todo lo que significa la luz para nuestra vida. Sin la luz y sus propiedades de reflexión y refracción, solo seríamos capaces de ver objetos que tuvieran luz propia. Es muy importante tener conocimiento de cómo funcionan las cosas más básicas en el mundo. Estamos acostumbrados desde pequeños a verlo todo pero, ¿y si nos detenemos a pensar cómo sería nuestra vida sin luz o sin toda la luz de la que disponemos? Ciertamente cambiaría radicalmente nuestro día a día.

Esperamos que este artículo os haya ayudado a comprender cómo viaja la luz y, además, cómo funciona y cómo somos capaces de ver todos los objetos y personas que nos rodean. El saber no ocupa lugar, y tener esta información puede hacernos recapacitar sobre la suerte que tenemos.

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