El hábito de la lectura no es algo que se consigue de la noche a la mañana. Leer no es solo una buena cualidad profesional, es un placer en sí mismo. Hay tanta variedad de libros a tu disposición que el imposible que no encuentres un tema que te apasione. Hay libros sobre todo lo que te puedas imaginar, solo es cuestión de ponerse a buscar.

Antes de empezar a contarte cómo puedes desarrollar el hábito de la lectura, te mostraremos los beneficios que leer tiene en tu persona.

¿Qué beneficios tiene la lectura en mí?

  • Aporta beneficios a nivel cognitivo. Leer de forma habitual hace que tu memoria mejore, que tu capacidad de abstracción e imaginación se potencien. A medida que te vas haciendo un lector competente, se van creando nuevas conexiones neuronales en tu cerebro. Y esto es particularmente importante, porque tu cerebro funcionará mejor cuando vayas llegando a la vejez. Esto hace que las enfermedades degenerativas como la demencia senil o el alzheimer avancen más despacio.
  • Es un buen método para evadirte de los problemas cotidianos. Sobretodo cuando estás en periodos de estrés, tener un rato para leer hará que te olvides de esos problemas durante un rato. Al introducirte en una historia, ponerte en la piel de otro personaje, hará que tus malestares desaparezcan por un momento. Además, cuando dejes de leer, verás las cosas de otra forma. Y le habrás dado a tu cerebro un merecido descanso, reduciendo los niveles de cortisol.
  • Lee antes de irte a dormir. Si para ti es difícil conciliar el sueño y a menudo das muchas vueltas antes de quedarte dormido, prueba a leer. Leer antes de dormir hará que no te vayas a la cama dándole vueltas a las cosas que hayan pasado durante el día. Además, cuando lleves un tiempo leyendo antes de dormir, tu cerebro creará una asociación. Por lo que, cada vez que te pongas a leer, te será más fácil conciliar el sueño. Se convertirá en una rutina más que te beneficiará en muchos aspectos. Cabe aclarar que cuando hablamos de leer antes de irnos a dormir nos estamos refiriendo a un libro de papel. No es recomendable que leas antes de acostarte en una tablet, móvil, ordenador o lector electrónico. La luz artificial que tienen los aparatos electrónicos es estimulante y dificulta el sueño.
  • Se ha encontrado en numerosos estudios que leer ayuda en el ámbito académico. Los estudiantes que son grandes lectores tienen mejores habilidades de expresión, de lectura y lenguaje. Lo que hace que tengan más éxito. Además, la lectura incrementa también la capacidad de concentración, análisis y la interpretación de la información y los textos.
  • Por último, leer con frecuencia aumenta el desarrollo personal. Al leer libros de otras culturas, estamos influyendo en nuestro desarrollo social. Aprendemos como viven y como sienten personas muy diferentes a nosotros. Lo que nos ayuda a no juzgar a las personas por su raza, etnia, religión, estatus social u orientación sexual. Por esto mismo, desarrolla la empatía hacia los demás. Desarrollaremos una gran sensibildad y tolerancia.

 ¿Cómo desarrollo el hábito de la lectura?

Instrucciones para desarrollar el hábito de la lectura

  1. Lo primero que hay que tener en cuenta cuando se empieza a desarrollar el hábito de la lectura es que no es un proceso rápido. Ser un lector habilidoso requiere tiempo. Más tiempo cuanto menos libros hayamos leído a lo largo de nuestra vida. Si en nuestra infancia leíamos bastante pero a lo largo de la adolescencia y la edad adulta nos hemos ido olvidando de leer, nos será más fácil construir un buen hábito. Si, por el contrario, nunca hemos sido lectores continuados, debemos empezar de cero. Pero no hay nada de lo que preocuparse, leer es algo que enseguida engancha.
  2. Leer es placer. En muchas ocasiones, pensamos en la lectura como si fuera un castigo. Probablemente esta idea se haya introducido en nuestra cabeza cuando, en el colegio o instituto nos obligaban a leer libros. El simple hecho de que un profesor te obligue a leer un libro, le da connotaciones negativas. Sobretodo porque eran pocas las ocasiones en las que te dejaban elegir dicho libro. Por esto, es realmente importante empezar a leer libros o revistas con contenidos que nos intereses. Es un error muy común empezar a leer libros clásicos, con vocabulario difícil solo porque son considerados libros de culto. Ser un buen lector se consigue dando pequeños pasitos, empieza por lecturas amenas que te interesen. Ya habrá tiempo para todos esos libros.
  3. Reserva un espacio de tiempo al día para leer. O varios. Para empezar, adjudica 10 o 15 minutos al día para leer. Al principio puede que te cueste, pero conforme vayan pasando los días, irás aumentando el tiempo sin darte cuenta. Es recomendable que, además de ese ratito, leas otros 15 minutos antes de dormir, para ir cogiendo la rutina.
  4. Respecto al punto anterior, si no pasas mucho tiempo en casa, ten a mano el libro que estés leyendo. Si estás trabajando o estudiando la mayor parte del día, llévate el material de lectura contigo. Así podrás hacer un pequeño descanso cuando quieras y aprovechar para leer. Tener a la vista lo que estás leyendo es un buen truco para incitarte a la lectura. Al principio, te servirá de recordatorio y, después, simplemente no podrás dejarlo en casa.
  5. Un aspecto a tener en cuenta es el lugar donde lees. Si estás en tu casa, tu cuarto servirá. La cama es el lugar idóneo para leer cuando es de noche y te vas a dormir después. Durante el día también puedes leer tumbado en la cama. Pero si quieres cambiar un poco, puedes sentarte en un sofá o silla cómoda perfectamente. El sitio que elijas debe tener una buena iluminación. Si es de día, lo mejor es que esa luz sea natural. Si es de noche, no quedará otro remedio que utilizar una luz artificial. Pero es mucho mejor leer con un libro de papel a la luz de una lámpara que leer a oscuras o lejos de la fuente de luz con un dispositivo electrónico que emita luz propia.
  6. Ponte metas. Puedes ponerte una meta anual y después dividirla en metas mensuales. Si no tienes mucha costumbre en leer, puedes ponerte una meta anual de 12 libros. Uno por cada mes. Si ves que vas más rápido, puedes leerte dos libros al mes y 24 al año. No es aconsejable que cambies las metas. Por lo que si en un principio pusiste 12 libros al año, tienes que cumplirlo. Si es por exceso, es decir, que lees más de lo que creías en un principio, entonces no hay problema. Puedes aumentar la meta poco a poco. Pero nunca la disminuyas, porque si no te esfuerzas nunca conseguirás desarrollar el hábito de la lectura. Tómatelo en serio.
  7. Ten una libreta o agenda donde apuntar las cosas. Puedes apuntar cuando iniciaste la lectura de un libro y cuando la terminaste. Esto es muy semejante a las fichas que hacíamos en el colegio. Pero esta vez por gusto propio y por saber cómo vamos avanzando. Además, cuando pase el tiempo, será una sensación muy agradable ver cuántos libros has leído.
  8. Encuentra los momentos para leer. Si vas a hacer un viaje en tres o en autobús, no te lleves la tablet. Llévate el libro que te estás leyendo y se te pasará el tiempo volando. Si vas al médico o a algún sitio donde suele haber colas y esperas largas, llévate tu libro.
  9. No hace falta que compres todos los libros que quieres leer. Visita la biblioteca de tu ciudad y piérdete por los pasillos el tiempo que quieras. Podrás ver montones de libros que ni siquiera sabías que existían. Podrás descubrir mundos nuevos que nunca imaginaste. Además, podrás quedarte a leer allí mismo. Si aún no tienes el carnet de la biblioteca más cercana a tu casa, no se a que estás esperando. Háztelo y saca todos los libros que quieras. Aunque, seguramente, habrá libros que te gusten tanto que acabes comprándolos por el placer de tenerlos en casa. Al fin y al cabo, cada libro que lees va formando parte de ti. E, incluso, hay algunos que te cambian por dentro. Razón de más para tenerlo siempre en casa.
  10. Cuando ya vayas cogiendo práctica, pide recomendaciones. Habla con tus amigos y familiares y diles que te recomienden sus libros favoritos.
  11. Si ves que el libro que estás leyendo no te gusta, simplemente cámbialo. No estás leyendo por obligación, por lo que no importa. Obviamente no a todos nos gusta lo mismo. No tienes que leer algo que no te llena. Déjalo, y coge otro que te guste de verdad. Además, cuando un libro te gusta, te engancha desde la primera página, y no podrás parar de leer. Si te empeñas en leer algo que no te satisface, corres el riego de perder la motivación. Es mejor que cambies a otra cosa que te haga querer seguir leyendo.
  12. Visita todos los lugares relacionados con la lectura que puedas. Ve a todas las ferias del libro que encuentres cerca. A estos lugares asisten muchos escritores famosos a firmar autógrafos o a leer trozos de sus nuevas novelas o poemas. Infórmate que es lo que se hace en tu cuidad. Muchas bibliotecas tienen club de lectores o hacen reuniones. Apúntate a cosas así para compartir con los demás tus experiencias y aprender muchas más cosas. Además, puedes seguir por las redes sociales cuentas de lecturas. Hay muchos lugares en la red donde se comparten frases y trozos de textos que te harán querer leer esos libros enteros.
  13. Por último, cuando tengas práctica y ya estés acostumbrado a leer, puedes empezar a leer esos libros gruesos de los que siempre has oído hablar. Libros clásicos que tienen un vocabulario más complejo. Libros profundos que requieren una capacidad de abstracción mayor. Capacidad que tú ya habrás ido desarrollando a lo largo de los días y las semanas.
  14. ¡Buena lectura querido lector!

Como puedes ver, conseguir el hábito de lectura requiere constancia por encima de todas las cosas. No te desanimes si al principio ves que no avanzas, es normal. No te compares con los demás, cada uno tiene su propio ritmo. Pero ya verás que, cuando lleves poco tiempo, no querrás parar de leer. Y aumentarás sin proponértelo el tiempo que dedicas a leer. Empieza con libros pequeños y con un lenguaje asequible. Ya irás aumentando la complejidad poco a poco.

Esperamos que este artículo te haya ayudado y que hayas encontrado la determinación que te faltaba para ponerte a leer. No lo dejes ni un día más, nunca es tarde para empezar a leer. Si sigues todos estos pasos conseguirás tus metas, eso no lo dudes. Coméntanos tus progresos y deja tus comentarios para ayudar a otros lectores a emprender el camino.

¡Buen viaje!

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