La palabra «conclusión», proviene del latín «conclusĭo», el cual se forma a partir de «conclus» del verbo «concludere» que significa “cerrar o concluir”, más el sufijo “ión”. Y, el latín «conclusĭo», deriva del griego «ἐπίλογος».

El término conclusión se refiere a aquella situación que se considera terminada dentro de un proceso que implicó el estudio de un terma en particular, que parte de sus factores e información más relevante. De allí, surge el desenlace de la investigación.

Constantemente, los seres humanos día a día, llegamos a diversas conclusiones inconscientemente. Por ejemplo, si el día estaba soleado y de repente el clima se torna nublado y comienza a descender la lluvia, nos preguntamos: «¿Qué pasó?». Así, comenzamos a replicar los posibles argumentos y llegamos a una determinada conclusión. Asimismo, en el ámbito literario, la conclusión indica el desenlace de la trama de la historia, pues, es considerada una de las tres partes que conforman la ficción, es decir, inicio – desarrollo – conclusión. Por tal motivo, en el aspecto literario la conclusión es la parte final en la cual se cierran todas las historias mencionadas y se llega a la última instancia del relato, donde se observa el resultado de los hechos descritos y narrados a lo largo de la historia. Este término también es utilizado para denotar la finalización de algo finito, es decir, cuando se dice: «el contrato de trabajo ha concluido» o «su matrimonio concluyó en un divorcio».

A nivel educativo o profesional, realizar una conclusión permite redactar la fase final del trabajo realizado, donde se expresarán los conocimientos adquiridos a lo largo de la investigación y se persigue el objetivo de no dejar cabos sueltos para una mejor comprensión por parte de los lectores o evaluadores, según corresponda. Asimismo, al participar en una mesa de discusión sobre un tema en específico, es prudente finalizar con la conclusión que sintetiza la investigación, para resaltar las ideas principales y resumir lo conversado; usualmente, la conclusión suele estar representada por el punto de vista de cada uno de los participantes de la mesa de discusión.

Generalmente, las personas suelen confundir resumen y conclusión, siendo dos acciones totalmente diferentes. La primera, consiste en la exposición breve, bien sea oral o escrita de las partes que conforman un estudio, sin aportar la opinión ni citar ejemplos e información que no esté plasmada en el asunto estudiado. Mientras que, la conclusión consiste en sintetizar las ideas principales de una investigación aportando el punto de vista del investigador, tomando en consideración los conocimientos adquiridos a lo largo de la compresión del trabajo realizado, donde se debe hacer hincapié en los resultados obtenidos y sus efectos. Son variadas las definiciones que presenta el término conclusión, todo dependerá del contexto que lo rodee.

Dentro de un trabajo de investigación, el cual inicia con la introducción, le sigue el desarrollo y finalmente se cierra con la conclusión; es muy notorio que esta última parte suele ser la más compleja de redactar para las personas. Y ello recae en la cantidad de información que han manejado hasta ese punto, les surge la confusión de qué será lo más relevante, y suelen cerrarse al momento de comenzar a redactar. Es normal que esto suceda, pues, vienen de un proceso extendido que es el de investigar. Por ello, la mayoría de las conclusiones de los trabajos académicos resultan ser débiles y poco nutritivas, algunas, presentan fragmentos que no encajan en el tema. Por tanto, es natural que al finalizar la investigación, surja la duda de: «¿Cómo hacer una conclusión?», pues, se deben tomar en consideración una serie de parámetros que permitan elaborar satisfactoriamente la fase final de nuestra investigación. Por lo que, a continuación se indican los pasos a seguir.

¿Que necesitas para hacer una conclusión?

  • Ideas
  • Texto

Instrucciones para hacer una conclusión

La conclusión de un trabajo o investigación, debe resumir el contenido y propósito del estudio, manteniendo el carácter natural y captando la atención del lector, es decir, debe tornarse interesante y adecuada a los resultados arrojados por la investigación. Al momento de redactar la fase final de tu trabajo, es importante seguir una serie de elementos claves para lograr una conclusión eficaz, y también, evitar algunos parámetros que la debilitan. Estos son:

  1. Repasar la investigación realizada: una buena conclusión resume las ideas principales del trabajo, pues, es la parte final del mismo y por ello, allí finaliza nuestra investigación. Por tal motivo, debemos realizar un cierre que no deje preguntas al aire que podrían poner en duda la calidad de nuestro trabajo. Usualmente, nos realizamos la pregunta: «¿Cómo hacer una conclusión?», porque hemos manejado mucha información y no sabemos cómo clasificarla. De tal manera, para iniciar, debes leer nuevamente el estudio realizado, pero, con la mente fresca, luego de dejarla descansar unos minutos; de manera de comprender cada punto y poder extraer lo más relevante para comenzar a redactar la fase final.
  2. Redactar los elementos claves: es importante recalcar en la conclusión, el alcance de los objetivos, los resultados obtenidos y qué repercusiones generan dichos resultados en el entorno o ambiente estudiado; en este mismo orden. Pues, se llevará la secuencia de la investigación sin confundir al lector o evaluador al adelantarse o saltarse renglones importantes para luego retroceder a explicarlos, es importante puntualizar las ideas de una vez y no volver a re-aperturarlas más adelante. Asimismo, al momento de redactar, se deben utilizar palabras naturales, dependiendo, por supuesto, del grado de educación que se esté cursando o del público que tendrá acceso a nuestra investigación; las palabras deben estar en el contexto adecuado para evitar incoherencias.
  3. Evitar información redundante: al momento de repasar la investigación realizada, es relevante hacer hincapié en la introducción, debido a que no debemos repetir las mismas líneas en la conclusión, pues, estamos cerrando nuestro estudio, por lo que la información a redactar debe ser más concisa. En este sentido, en la fase final de nuestra investigación no debemos repetir nuevamente lo que ya se ha mencionado a lo largo del trabajo, sino, seleccionar los puntos más importantes y allí recalcarlos y sintetizarlos, con la finalidad de proporcionar los nuevos conocimientos que adquirimos a lo largo del estudio.
  4. Representar ideas referentes al tema: una vez comprendido el estudio, preparados para redactar evitando la información redundante, es importante centrarnos en el tema de estudio, sin mencionar información que no se encuentre en nuestra investigación. Es decir, si nuestro trabajo estuvo orientado a resaltar las diferencias entre las marcas de móviles Samsung y IPhone; no debemos mencionar otras marcas, como por ejemplo, LG –sin orden específico- si el estudio no lo requiere, porque estaríamos perdiendo el sentido de la investigación y desviándonos del objetivo estudiado, lo que generará confusión en los lectores.
  5. Enviar un mensaje: cada investigación persigue una serie de objetivos y para poder cumplirlos satisfactoriamente, es importante que te conectes con el tema para poder comprenderlo mejor y obtener grandes resultados. Una vez finalizada la conclusión de los puntos estudiados, es conveniente llamar a la reflexión o enviar un mensaje que toque la sensibilidad del lector. Pues, toda investigación muestra los efectos sociales que producen los ámbitos que componen nuestro entorno, y si queremos que nuestro estudio resalte ante el resto, es importante cerrarlo con una reflexión pertinente al tema estudiado.

Consejos para hacer una conclusión

La conclusión de una investigación no debe ser un resumen, donde se citen textualmente las ideas que ya se desarrollaron a lo largo del estudio. Debe ser una síntesis sobre los datos más relevantes que dieron cuerpo al trabajo, y permitieron obtener una serie de resultados que dan como logrado el estudio y alcanzado los objetivos plasmados al inicio. Como se ha mencionado, este apartado de un trabajo de investigación, suele ser el más temido, todos se preguntan: «¿Cómo hacer una conclusión?», por eso, al momento de comenzar a redactar, se deben tomar en consideración los siguientes consejos para obtener una conclusión limpia y uniforme:

  1. En las conclusiones no deben aparecer elementos nuevos o que no formen parte del proceso investigativo. Siempre debe seguirse la misma línea.
  2. Es importante negar o confirmar la hipótesis estudiada en la investigación, pues, de allí, partió la necesidad de elaborar el estudio.
  3. No extenderse de más: las conclusiones no deben superar las cuatro páginas, y estas refieren a las Tesis de Grado, donde las conclusiones deben ser amplias y mínimo de tres páginas.
  4. Es importante mencionar los resultados arrojados por el cuestionario, y comentar su análisis.
  5. Concluir primeramente, los objetivos específicos y luego, el general. De no presentar objetivos específicos, finiquitar el general.
  6. Resaltar los aportes logrados en el campo de la investigación, mencionando los aspectos más relevantes de la población o entorno estudiado.
  7. Indicar las inconformidades presentadas a lo largo de la investigación, con la finalidad de mostrar sinceridad y no falsificar datos que no pudieron ser comprobados en su totalidad.
  8. Apoyarse en las citas de autores para dar mayor validez a las teorías, siempre y cuando, se interprete luego, la cita expuesta.
  9. Evitar las muletillas y los dequeísmos.
  10. Evitar contradecirse respecto a la información plasmada a lo largo de la investigación
  11. Cuidar la redacción, ortografía y presentación.
  12. Hacer uso de viñetas para separar el logro de los objetivos de la investigación (no es obligatorio).
  13. Separar los párrafos para no abrumar al lector con tanta información, y sepa diferenciar las ideas.
  14. Al finalizar con la reflexión, hacerla sobre el tema estudiado, no desviarse con citas que no correspondan a la investigación.
  15. Evitar el uso de todas las cifras numéricas obtenidas en los resultados de la investigación, tomar las más relevantes y explicar el porqué.

Una vez comprendida qué es una conclusión, cuáles son los pasos para redactarla y cuáles son los consejos más idóneos al momento de redactar, dejaremos de hacernos la pregunta: «¿Cómo hacer una conclusión?»

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