Qué es argumentación – Definición, Significado y Concepto

La argumentación es el efecto y la acción del verbo argumento. Se denomina de esta manera a la exposición por parte de una persona de justificar algo determinado, utilizando para ello razones. De esta manera es posible justificar una conducta, un hecho o una idea, entre otros.

La argumentación debe ser realizada de acuerdo a pruebas y razonamientos fundados para que realmente sea creíble y pueda ser considerada válida. Por ejemplo, si se hace uso tan solo de opiniones personales, se consideraría que la argumentación no es válida.

En una argumentación, una persona se encarga en todos los casos de defender una postura frente a otro individuo o grupo, al que trata de convencer. Puede tener lugar a través de una exposición oral o bien de manera escrita, debiendo presentar las características fundamentales para poder dotar a la misma de credibilidad.

Asimismo, se requiere que, al hacer esta acción de manera oral se realice de forma serie, con voz firme y sin expresiones dubitativas. La finalidad es convencer al resto de las razones que expone.

Qué es el argumento

El argumento es el razonamiento en el cual se basa la argumentación. Es el razonamiento que se utiliza para probar o demostrar que una afirmación es cierta. Esta palabra proviene del latín argumentum.

Su finalidad es la de persuadir a la otra persona para que dé veracidad a lo que se promulga. Por ello se debe buscar siempre la coherencia y que el mensaje sea convincente, sin contradicciones que puedan llegar a hacer dudar de la credibilidad del argumento.

Asimismo, hay que tener en cuenta que argumentación también se utiliza en otros ámbitos, como ocurre, por ejemplo, en el caso del cine, la literatura, el teatro y otras bellas artes. En ellas, argumento es el conjunto de hechos, situaciones, episodios o acciones que tienen lugar en el transcurso de la obra.  Así pues, se puede denominar argumento al resumen de una obra.

Tipos de argumentación

Los argumentos que dan lugar a la argumentación propiamente dicha pueden ser de diferentes tipos, como son los siguientes:

Argumento de autoridad

El argumento de autoridad es considerado aquel que recurre a su prestigio o crédito que tiene una persona referente en la materia de la cual se está hablando.

De esta manera, la argumentación se encuentra basada en lo que esa persona con autoridad en un determinado área o disciplina ha mencionado, sin recurrir de esta manera a otras razones o hechos que puedan sustentar el propio argumento.

Argumento lógico

Para la lógica, un argumento es el conjunto de premisas que se siguen para llegar a una conclusión final. En estos casos la conclusión final de la argumentación viene dada por una consecuencia lógica de las premisas, por lo que se considera que es válido. No obstante, para ello deberá ser sólido.

Argumento deductivo

En el caso de un argumento deductivo, se puede definir como aquel en el que hay una estructura lógica basada en diferentes premisas consideradas verdaderas, lo que provoca que exista una conclusión final con la misma consideración.

En este caso se da un argumento basado en un razonamiento general a un particular. Un ejemplo es: «Todos los seres humanos son mortales. Lucía es un ser humano. Por lo tanto, Lucía es mortal».

Argumento inductivo

El argumento inductivo, por su parte, es aquel en el que no se debe valer de unas premisas que sean verdaderas para llegar a una conclusión finalmente válida. A diferencia de lo que ocurre con la argumentación deductiva, no existe un acuerdo propiamente dicho de cuando considerar que un argumento es válido.

Esto se debe a que no existe una conclusión generalizada obtenida a partir de las premisas. En el caso de un argumento inductivo se parte de lo particular o individual a lo general. Por ejemplo, un razonamiento inductivo no válido sería: «El coche de Luis es rojo, el coche de Marta es rojo; por lo tanto todos los coches son rojos».

Otros tipos

Asimismo, en función de su contenido, podemos destacar los siguientes tipos de argumentos:

  • Calidad: Valora lo que es bueno frente a aquello que abunda.
  • Cantidad: Se fundamenta en el pensamiento de la mayoría o lo que esta dice o hace para defender una postura.
  • Analogía: Este argumento se basa en comprar o establecer una relación entre dos seres, situaciones, casos o ideas. De esta manera se determina que lo que es válido para un caso también lo es para otro.
  • Causalidad: Se basa en la relación causa-efecto entre dos ideas o hechos para dar validez a una argumentación.
  • Creencias generales: En este caso la tesis se basa en el sentido común o en las ideas que otras personas han escuchado sobre la realidad.
  • Creencias religiosas, morales, filosóficas, ideológicas: En esta argumentación, los argumentos se basan en creencias de diferente tipo, utilizándolas como base para la argumentación.
  • Ética o valores: Este tipo de argumentos se basan en valores éticos, que van más allá de una ideología o religión. Para ello se tienen en cuenta su libertad, justifica, respeto o generosidad.
  • Experiencia personal: Es un argumento muy utilizado y que se basa en lo que una persona ha experimentado, visto u observado, dándole más valor que a otro tipo de criterios.
  • Tradición: En otras ocasiones, la argumentación está basada en valores, creencias o hechos que se han dado fruto de una tradición.
  • Etcétera.

Texto argumentativo

Cuando se recurre al uso de un texto argumentativo para fundamentar una argumentación que defienda una idea, ya sea oral o escrito, hay que tener en cuenta que, de forma general, cuenta con las siguientes partes o apartados:

Tesis

La tesis es la opinión o idea que una persona defiende, y que debe ser clara, breve y concisa. No se debe caer en el error de confundirlo con el tema, como habitualmente ocurre.

Por ejemplo, al hablar de «las drogas», la tesis no es el tema de forma general, sino que es la opinión concreta que se tiene sobre ese tema, como por ejemplo argumentar que tan solo se podrán combatir eficazmente si son legalizadas.

Argumentos

Una vez se parte de una tesis concreta, se deben exponer los argumentos, que no son más que los motivos, razones o datos que se dan para poder defender la tesis.

Conclusión

Con la conclusión se finaliza el texto, haciendo que se confirme la tesis y que habitualmente incluye tanto esta como los propios argumentos utilizados.

Para realizar una argumentación apropiada es fundamental que se utilicen argumentos que estén debidamente razonados y sean válidos. Además, debes saber que existen tanto los llamados argumentos, que se usan para apoyar una opinión de una propia persona; y los contraargumentos, utilizados para rebatir una opinión contraria.

¿Te ha gustado?

Deja un comentario

Tu dirección de email no será publicada.