Qué es derecho vigente– Definición, significado y concepto

Para empezar a hablar de derecho vigente es necesario saber, primero, qué es el Derecho.

Se conoce como derecho a ese conjunto de normas y principios que ayudan a regular las relaciones humanas en una sociedad. El Estado es el encargado de regular esas normas y su contenido es creado a través de las relaciones entre personas dentro de una sociedad en un lugar y un tiempo.

Del «ius» al Derecho

La palabra derecho proviene del vocablo latino «directus», que significa «lo correcto». Al mismo tiempo, este sustantivo deriva del verbo «dirigere» que puede traducirse como enderezar, dirigir, llevar de manera directa o recta a un lugar…

Pero es preciso aclarar que en latín el término que expresaba derecho como concepción de justicia era «ius», un término que evolucionó en nuestra lengua a palabras como jurista, jurídico, jurisprudencia. Según varios textos y manuales, no es hasta el S.XV cuando por Europa se empieza a emplear «directum» para hablar de esta materia.

Teniendo claro lo que es el derecho, lo que ello conlleva y su procedencia, tenemos que saber que dentro de esta materia de conocimiento existen diferentes ramas entre las que se encuentra el derecho vigente.

La definición de derecho vigente es muy simple: es aquel derecho que se haya en vigor. Aunque esta definición debe ampliarse.

Este derecho en vigor se tiene que aplicar o ejercer en un área geográfica en concreto y el Estado lo toma como obligatorio. Además, no realiza ningún tipo de distinción entre la población por raza, sexo, religión u orientación sexual. En conclusión: consiste en una serie de normas que se encuentran al aplicar la ley en un tiempo concreto, que puede ser sustituido, anulado o cancelado mientras esté en vigencia. Podemos decir que es lo opuesto a las leyes que están caducas o que son derogadas.

Derecho positivo

Pero, en muchas ocasiones, el derecho vigente se puede confundir con el derecho positivo. Un error muy común que en este artículo vamos a intentar aclarártelo para que no lo cometas.

Para poder establecer esas diferencias lo mejor, en estos casos, es establecer una definición:

El derecho positivo contempla el conjunto de leyes que se han redactado en cualquier período de tiempo. Esto quiere decir que está activo en el presente, pasado y futuro.

A esto se suma que ha sido redactado o creado por legisladores con el fin de establecer el bienestar de los habitantes de un territorio concreto a través de la regularización de su convivencia.

Por tanto, este tipo de derecho es aplicable a las condiciones del momento mientras que el derecho vigente no haya sido creado para su cumplimiento sin objeción.

Diferencias entre derecho vigente y derecho positivo

El derecho vigente: aquella norma que se adapta a una época y lugar concretos y las autoridades públicas la declaran como obligatorias. Sólo tienen una aplicación actual.

Como ejemplo: Real Decreto, decreto ley, normativa, Código Penal, Código Civil, normativas laborales, mineras, agrarias…

Todas estas normativas se introducen en el saco del derecho vigente porque su composición se debe ajustar a los cambios y avances en materia política, social, económica y cultural. Todos  ellos elementos legislativos de una nación van cambiando a lo largo de los años.

El derecho positivo: es el conjunto de normas jurídicas que regulan real y efectivamente el conjunto de un país en un determinado momento histórico.

Ejemplo: Constitución Española, promulgada en 1978.

Pero no solo una constitución vigente es derecho positivo. La Constitución Española de 1812, promulgada por las Cortes de Cádiz. ¿por qué? porque solo basta con que esas normas hayan sido aprobadas por el Estado y tengan una obligatoriedad en el tiempo y el espacio y hayan ayudado a la convivencia entre personas.

El derecho positivo no siempre es vigente

Visto todo lo anterior nos podría asaltar la duda de que el derecho vigente es derecho positivo. Es cierto. Todo derecho vigente es positivo en el momento temporal en el que se esté aplicando y hasta que quede abolido o derogado por otra norma o ley que lo elimine. Aunque su aplicación hace que su vigencia sea cada vez más fuerte.

Pero no todo derecho positivo es derecho vigente ya que, como hemos visto anteriormente, muchos territorios se han regido por normas o Constituciones promulgadas por políticos que, posteriormente perdieron su jurisprudencia por diferentes motivos. Por ejemplo: tras su independencia, los países latinoamericanos dejaron de regirse por las normas españolas.

Duración del derecho vigente

El derecho vigente sustituye, valga la redundancia, al que en otro tiempo fue vigente y se opone a aquel que pasa a ser derogado.

Este orden jurídico que permanece en vigencia abarca todo el conjunto de normativas existentes que, por diferentes motivos, momento histórico y país o nación, son promulgados por la clase política y declarados como necesarios o imperativos.

Todas las normativas están reguladas por el código consuetudinario que los poderes públicos asumen y admiten. Esto quiere decir que todo depende de las circunstancias sociales o la norma social que se genera en ese momento.

Aunque hay que aclarar que la vigencia de estos preceptos viene dada, en la mayor parte de los casos, de unos supuestos que se van modificando o transformando por las legislaciones sucesivas en el tiempo. La duración del derecho vigente está condicionada por una serie de parámetros o requisitos que la ley contempla e incluso pueden determinar este período de duración.

Características del derecho vigente

Es muy importante saber diferenciar este derecho de otros. Especialmente del derecho positivo. Por este motivo, hacemos este esquema en donde te presentamos las características principales que te ayudarán a no caer en el error:

  1. El factor tiempo. Su vigencia está limitada en ejecución y acción. Dependen de un tiempo determinado y un lugar concreto.
  2. No todo derecho vigente es positivo ni todo derecho positivo es vigente. Ya que el derecho positivo pueden ser un conjunto de normas que hoy en día no se aplican. Al mismo tiempo, el derecho vigente puede no existir para regular una situación y hay que recurrir al vigente.
  3. Su validez depende de los requisitos que debe cumplir, establecidos por las normativas que lo rigen. En muchas ocasiones su validez viene determinada en la propia promulgación de la norma.
  4. Es reconocido por el Estado ya que se crea a través de los distintos órganos que lo conforman como el poder político a través de las cámaras, en el caso de una democracia.
  5. Son leyes o normativas tradicionales, impuestas por el orden jurídico de una nación que se consensúan a través de diferentes acuerdos sociales.

La materia del derecho puede resultar confusa, incluso entrañar ciertas dificultades de forma que haga que caigamos en errores que, a priori, no deberían ser comunes. Es el caso del derecho vigente que, en muchas ocasiones, puede incluso resultar ambiguo e interpretable.

La cita

Estableciendo un buen esquema sobre las características principales de la materia, la definición, ejemplos y comparativas seguramente te haya quedado más claro el concepto de legislación vigente y positiva y por qué no hay que confundirlas. Pero, para seguir mejorando, seguramente esta cita, pronunciada por el pensador y político francés Montesquieu puede ayudarte a entenderlo ya que resume, perfectamente, lo que es el derecho vigente:

«Una cosa no es justa por el mero hecho de ser ley. Debe ser ley porque es justa»

 

 

 

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