Qué es inferencia – Definición, Significado y Concepto

A más de uno le ha pasado que lo han dejado a medias en una conversación, ya sea a propósito o si intensión. Otros, han comenzado a ver una película que tiene continuación y el final los ha dejado intrigados sobre lo que sucederá después. También, al leer un libro no siempre todo se dice de forma explícita, así que toca interpretar para entender.

Esas diferentes interpretaciones que hacemos, de situaciones, de conversaciones, de lecturas, de películas reciben un nombre, uno mucho menos popular: inferencia. ¿Alguna vez habías escuchado esa palabra? ¡Probablemente no!

Hay palabras que nos importan más que otras. Por ejemplo, si estudias la rama del derecho, probablemente te interesarán conocer todos los términos que estén relacionados con el área, si estudias matemática, de igual manera. Lo mismo podríamos decir del ámbito de las letras, ya que esta palabra guarda relación con la lectura.

Una inferencia no es más que la conclusión a la que llegamos al tomar en cuenta diferentes evidencias y hechos conocidos. Es la capacidad racional que tiene una persona de obtener información que no se ha manifestado de forma explícita.

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También podría decirse que se trata de la acción de sacar conclusiones basándose en algo que se supone verdadero o falso. Por ejemplo, si decimos: todos los hombres son mortales, podríamos inferir que José, un hombre cualquiera, es mortal.

Pero, a fin de tener a nuestro alcance información precisa, no podemos conformarnos con conocer solo el significado de la palabra. Es importante estar al tanto de todo lo que implica.

Descubre con nosotros los tipos de inferencia que existen, a qué área de estudio se aplican, cuáles son sus características y algunos ejemplos para hacer más práctica y entendible la información. Por ello, te animamos a que continúes leyendo y enriquezcas tu vocabulario.

Instrucciones

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La palabra inferencia proviene del latín y es la suma de tres partes identificables que significan llevar hacia la acción o a la casualidad. A partir de allí podemos decir que se trata de la acción de deducir algo o sacar una conclusión a partir de otra cosa. Llegar a un resultado.

Esta acción surge de la evaluación mental de distintas expresiones que, al relacionarse como abstracciones, forman una implicación de carácter lógico. Es posible inferir una conclusión basándose en hipótesis o argumentos.

En el caso del lector, es vital que este pueda establecer esquemas de interpretación y cuente con la información suficiente. De esta manera, podrá establecer una relación en términos y llegar a una conclusión.

Este tipo de inferencias satisfacen dos funciones generales. Primero: permiten establecer conexiones con el nuevo material, que se obtiene del texto, y el conocimiento que ya se tiene grabado en la memoria.

El nuevo material se usa para construir una organización que le da sentido al texto, de tal modo que el lector tiene la oportunidad de apropiarse de la nueva información presentada. Por otra parte, también permiten cubrir aquellas lagunas que se encuentran en el texto.

Por ejemplo, si se dice Pedro está bronceado, se puede inferir que fue a la playa o a la piscina, que estamos en verano, etc. Este recurso se usa en todo tipo de texto, ya que se encarga de garantizar la economía del lenguaje.

Por lo tanto, podemos decir que se trata de un mecanismo por el cual tiene lugar el razonamiento, los cuales van de la mano. Sin embargo, se debe seguir un proceso de deducción apropiado para que el razonamiento tenga validez.

Tipos de inferencias

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La deducción

Se trata de sacar una conclusión basándote en axiomas y hechos determinados. En otras palabras, basándose en el conocimiento que ya se tiene y en las observaciones realizadas. A esta también se le conoce como inferencia lógica y es la que permite establecer u único resultado, ya sea verdadero o falso.

Por ejemplo, si tenemos la regla general de que todos los mamíferos tienen glándulas mamarias y la premisa: los perros son mamíferos, podemos inferir que los perros tienen glándulas mamarias.

La inducción

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Con ella, lo que se busca es derivar una regla general a partir de observaciones particulares o específicas. Este razonamiento es lo opuesto al deductivo, ya que implica extraer las conclusiones a partir de varios datos, yendo desde lo específico hasta lo más general.

Algunos científicos se valen de este tipo de razonamiento para llegar a establecer hipótesis y teorías. Por ejemplo, si sabemos que un grupo determinado de personas duerme seis horas y se despiertan cansados, podemos interpretar que si dormimos seis horas también despertaremos cansados.

La abducción

Este tipo es parte de un grupo de observaciones que está incompleto. Por ello, se deriva en la explicación más probable que puede haber. Se encarga de hacer hipótesis y probarlas usando la mejor información posible, lo que implica hacer una suposición, luego de observar un hecho del cual no se tiene una explicación clara.

Por ejemplo, los médicos dan el diagnóstico de una enfermedad basándose en el resultado de las pruebas que han hecho previamente. Lo mismo puede decirse de las decisiones que toman los jurados en un juicio y de otras situaciones similares.

Ahora bien, puede que te estés preguntando para qué te sirve saber todo esto, ¿acaso tiene alguna importancia? ¡Por supuesto que sí!

Que Necesitas

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Es cierto que no podemos vivir solo con ellas, pero la realidad es que hacemos suposiciones constantemente y atribuimos intensiones casi de manera automática, a lo que otros nos dicen o nos hacen, dependiendo del impacto que esto tenga en nosotros. Por ejemplo, nos sentiremos heridos si pensamos que la intensión con la que se nos dijo algo, era para hacernos daño.

De hecho, tienen una incidencia tan grande en nuestra vida que no somos conscientes que esas conclusiones son simples suposiciones. Al hacer esto, solo logramos alertar nuestros sentimientos negativos y hacerle daño a la relación que tenemos con los demás.

No obstante, no podemos olvidarnos del hecho de que hacemos inferencias de manera natural y automática. Son ellas las que nos permiten funcionar de manera efectiva. Sin embargo, es conveniente que estemos al tanto de su existencia, porque nuestras opiniones podrían estar equivocadas. Aunque son importantes, no podemos vivir solo de ellas.

Consejos

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Partiendo de la idea de que podemos sacar conclusiones al relacionar dos ideas que están en un parámetro común, como las de causa y efecto, y a través de la información previa que tenemos, podemos decir que, mientras realizamos una lectura, nos encontraremos con este tipo de inferencias:

  • De lugar: son aquellas que nos ubican en un sitio en específico y, por tanto, responde a la pregunta ¿dónde estamos?
  • De tiempo: nos ayuda a tener presente el momento en que se desenvuelven los asuntos. Por ello, responde a preguntas como ¿cuándo sucedió? ¿A qué hora?, etc.
  • De acción: son las que nos muestras lo que están haciendo los personas, cómo se mueven e interactúan en el relato. Así que responde a las preguntas ¿qué hizo? Y ¿cómo lo hizo?
  • De categorías: nos permiten conocer el entorno, los objetos que se hallan dentro del mundo imaginativo del escritor, y responde a la pregunta ¿qué es?

Si al leer nos hacemos estas preguntas, probablemente nos demos cuenta de que existirán menos lagunas en el texto, ya que muchas cosas se dejan al uso de la imaginación. No todo se nos dice de forma explícita. Hay información tácita que tenemos que extraer con el uso adecuado de la inferencia.

La inferencia en otras disciplinas

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  1. La inferencia estadística: es la rama de la estadística que se encarga de hacer deducciones. Infiere propiedades, conclusiones y tendencias basándose en una muestra de todo el conjunto. Por lo tanto, su papel no es otro que interpretar, hacer proyecciones y comparaciones. Es muy útil en el análisis de poblaciones y tendencias.
  2. Del comportamiento: como su nombre lo indica, es la que se encarga de analizar las normas del comportamiento del ser humano en general, pero a profundidad. Para lograrlo, se vale de ciertos factores como el grado de inteligencia de la persona y la empatía. Por lo que es muy útil para la psicología.
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