El liderazgo puede definirse como la capacidad que tiene una persona para poder dirigir, comandar, motivar y conducir a otras. Es una palabra que procede de la raíz ingles «leader«, cuyo significado es «líder», y está acompañada del sufijo -azgo, que indica un estado o una condición. Por lo tanto, liderazgo es la cualidad de una persona para ser el líder.

Una persona que ejerce como líder es elegida. Para poder convertirse en un líder es necesario contar con el apoyo de otros seguidores, quienes ven en él, por sus actitudes y aptitudes, a una persona en la que confiar para que les sirva de guía.

Aunque se piense que para ser un líder es necesario tener una reconocimiento formal que identifique como tal, la realidad es que no es así, ya que es la facultad que tiene una persona para motivar a otras, independientemente de que en su trabajo, equipo deportivo o cualquier otra situación o circunstancia esté reconocido como tal.

Se puede determinar, por tanto, que una persona se encuentra con una actitud de liderazgo cuando trabaja junto a otras personas y les influye de manera positiva en sus actitudes y comportamientos, al mismo tiempo que les trata de incentivar y dar su apoyo para conseguir lograr unos determinados objetivos que tienen en común.

El liderazgo es la principal características de un líder. Un líder es una persona que se encarga de dirigir, fundir, crear o juntar a un grupo de personas, y que al mismo tiempo tiene una actitud activa en la que gestiona, promueve, motiva,incentiva e incluso evalúa a un grupo de personas. Esto es independiente al contexto en el que se desarrolle, ya sea en el ámbito empresarial, industrial, militar, educativo, político, deportivo…

Cabe tener en cuenta que el liderazgo puede llegar a darse de una manera natural, cuando una persona destaca con ese papel de líder sin estar en un cargo o posición que lo identifique de esta manera. Este tipo de liderazgo es el liderazgo informal. Por su parte, es un liderazgo formal cuando una organización elige a una persona y esta está reconocida por su puesto como tal, siendo por el ejemplo el jefe de un grupo.

De todas formas, se debe tener en consideración que no existen tan solo un tipo de líder, si no que en función de las características de un grupo puede haber varios, como es el caso de los llamados líderes situacionales, que en determinados momentos aparecen con el objetivo de afrontar una decisión o crisis.

El liderazgo se puede entrenar y perfeccionar. Un líder debe disponer de una serie de habilidades fundamentales, tales como: paciencia, respeto, integridad, conocimiento, inteligencia, respeto, disciplina, y además ser influyente sobre los demás.

Tipos de liderazgo

Existen diferentes tipos de liderazgo según la relación que existe entre la persona que ejerce de líder y sus seguidores, siendo estos los siguientes:

  • Liderazgo autocrático: En este tipo de liderazgo es el líder el que impone en todo momento sus decisiones, ideas y pensamientos sobre el grupo al que dirige, sin hacer a estos partícipes. Es decir, no consulta ni pide la opinión de los demás.
  • Liderazgo democrático: En este tipo de liderazgo, el líder se encarga de estimula la participación del grupo. De esta forma trata de animar a sus seguidores, buscando su participación. Con este tipo las decisiones son tomadas en consenso por el grupo tras un debate o discusión.
  • Liderazgo liberal: En este tipo de liderazgo existe una total libertad y confianza. Las decisiones se delegan y el líder tiene una menor relevancia.

Características que debe tener un buen líder

Un buen líder debe poseer una serie de cualidades y características, que le diferencia del resto de personas en un grupo. Algunas de las más destacadas son las siguientes:

  • Modelo a seguir: Una de las principales características de una persona que quiera ser un buen líder, o ya lo sea, es tener la capacidad de inspirar al grupo a seguirle. Debe ser un modelo a seguir.
  • Compromiso: Se debe mostrar en todo momento un máximo compromiso con el grupo con el que trabaja. Así los miembros del mismo estarán totalmente implicados para trabajar en el mismo camino.
  • Iniciativa: La toma de decisiones es fundamental para todo líder. Su iniciativa y capacidad para tomar las decisiones más oportunas es fundamental. Un buen líder toma la decisión más conveniente en cada ocasión.
  • Aprendizaje: Un buen líder posee flexibilidad y se encuentra en aprendizaje constante. De esta manera conseguirá las mejores soluciones para cada caso.
  • Respeto: Los mejores líderes causan respeto en el grupo, pero por su trato, no por otros asuntos como la dominación, el miedo o la intimidación.
  • Comunicación: La comunicación de forma eficiente es importante para coordinar esfuerzos dentro de un grupo. Los líderes más eficientes son aquellos que consiguen transmitir sus mensajes de la mejor manera posible.
  • Visión:  Se debe tener una visión clara de presente y futuro, adoptando las medidas preventivas que sean necesarias para conseguir el éxito.
  • Optimismo: Un buen líder debe afrontar las situaciones con un pensamiento positivo. Esto es fundamental para transmitir ese empuje necesario al grupo. El optimismo ayuda a lograr la máxima motivación y puede marcar la diferencia para conseguir el éxito.
  • Valorar la creatividad: Un buen líder es capaz de valorar la creatividad de quienes le rodean. De esta forma hará que sus seguidores le puedan dar propuestas novedosas, inesperadas e incluso atrevidas que puedan llegar a tener muy buenos resultados.
  • Objetivos claros: Por último, cabe destacar la importancia que tiene tener unos objetivos claros. Un buen líder se traza objetivos que son alcanzables, tratando de motivar a su grupo para conseguirlos.
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