El método inductivo es un razonamiento que se encuentra basado en la inducción, partiendo de casos e hipótesis particulares para llegar así a una proposición o conclusión general.

El uso de este tipo de razonamiento inductivo ha sido y es de gran importancia para los trabajos científicos en general, ya que se basa en recolectar datos relativos a unos determinados casos para posteriormente, tras analizarlos y estudiarlos, crear hipótesis o teorías.

El método inductivo se encarga de realizar generalizaciones a partir de observaciones determinadas. Esto se debe a que con este tipo de razonamiento, las premisas son aquellas que adjudican veracidad a la conclusión final que se logra obtener.

Para hacer uso de esta estrategia de razonamiento se deben llevar a cabo una serie de pasos, que comienza por la observación de los diferentes hechos que dan pie a la investigación, para posteriormente proceder al registro y análisis de los datos recogidos. A continuación se contrasta la información y se clasifica, para finalmente crear patrones y hacer generalizaciones que, en base a todo el razonamiento previo, dando origen a una una teoría o explicación al respecto.

La importancia de la observación en el método inductivo

En el método inductivo es de gran importancia la observación. Esta es clave en cualquier área de carácter científico, en el cual se recoge información diversa acerca de cualquier fenómeno o hecho que se observa, siendo fundamental para poder llegar a la conclusión final.

Para lograr que estos conocimientos puedan tener el peso suficiente, se deben llevar a cabo una gran cantidad de observaciones sobre un hecho en particular, para así poder comprobar que si hay coincidencias entre estas, pueda llegar a crearse una teoría o generalización.

Junto a la observación, en este método es importante la experimentación, ya que gracias a ello se podrán obtener los datos que se requieren para poder plantear finalmente una proposición general o conclusión.

Limitaciones del método inductivo

El método inductivo tiene algunas limitaciones, pudiendo llegar a ser insuficiente en algunas ocasiones. Esto se debe a que en ocasiones las conclusiones finales de un estudio no se pueden aplicar.

En el momento de construir un conocimiento y tratar de ampliar el nivel de compresión existente en la realidad, el método inductivo puede ser incompleto si no se está tratando de probar de una manera continua las conclusiones alcanzadas.

Esto también tiene su fundamento en las palabras de David Hume (1711 – 1776), filósofo escocés que asegura que no existe la evidencia absoluta de que aquello que se haya podido observar una cantidad determinada de veces, siga siendo así exactamente en el futuro. De hecho esto podría cambiar una conclusión inicial a causa de observaciones futuras que desvelen que la teoría inicial está equivocada.

En un sentido similar se pronunció el austriaco Karl Popper (1902-1994), quién manifestó que el principal problema del método inductivo reside en la imposibilidad de establecer una verdad universal partiendo de este tipo de observaciones individuales. Para el filosofo nacido en Viena, lo verdaderamente importante es encontrar pruebas que puedan rebatir las conclusiones científicas.

Una prueba de ello es el conocido ejemplo de los cisnes. Durante años en Europa se creía que todos eran de color blanco por que no se habían visto nada más que en ese color. Sin embargo, años después llegaron varios ejemplares de cisne negro al viejo continente desde Australia, lo que hizo que esa teoría inicial obtenida con el método inductivo fuese rebatida.

Diferencia entre el método inductivo y el deductivo

Los métodos deductivo e inductivo son maneras diferentes de llegar al objeto que se va a estudiar y analizar. Mientras que el método inductivo, como ya se ha mencionado, llega a conclusiones generales a partir de premisas individuales, el método deductivo parte de las generalidades para llegar a conclusiones determinadas.

Además se debe tener en cuenta que el inductivo se utiliza para lograr nuevas teorías, mientras que el deductivo se emplea para probar estas explicaciones.

A pesar de las diferencias existentes entre ambos tipos de razonamiento, en ambos casos se utilizan con una gran frecuencia tanto en el filosofía como en la gran mayoría del resto de investigaciones de carácter científico.

En ambos casos son parte del pensamiento lógico y también de los procesos de análisis, si bien hay claras diferencias entre un método y el otro, debiendo decantarse por un tipo u otro de razonamiento en función de las preferencias y necesidades de quién está llevando a cabo una investigación.

Las diferencias fundamentales entre un razonamiento inductivo y un razonamiento deductivo son las siguientes:

  • En el método inductivo se parte de un hecho específico para llegar a una conclusión general, mientras que en método deductivo es a la inversa.
  • Un razonamiento por un método inductivo es: Mi perro es blanco y el de mi amigo también, por lo que todos los perros son blancos.
  • Un razonamiento por un método deductivo es: Mi padre nunca miente. Mi padre me dijo que nuestro perro le habló. Como mi padre nunca miente, seguro que es verdad lo que me dijo.

Instrucciones

  1. En primer lugar, en el método inductivo ese observan y se registran todos los hechos y fenómenos que han ocurrido.
  2. A continuación se analizan y comparan los datos resultantes de las diferentes observaciones que se han llevado a cabo y se busca relación entre ellos.
  3. Se procede a establecer leyes o generalizaciones al respecto.
  4. Se utilizan estas generalizaciones para poder predecir fenómenos que puedan ocurrir en el futuro.

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