Un proyecto es un plan, un pensamiento, una idea o un propósito de llevar a cabo una determinada acción. A nivel genérico se puede definir como un plan que es desarrollado para realizar alguna cosa.

El término proyecto puede ser utilizado en numerosos ámbitos, pudiendo llegar incluso a ser algo más concreto, como documentos con indicaciones, bocetos, esquemas…

Es una palabra con varios significados que procede del latín proiectus, y que deriva del verbo proicere, una palabra compuesta por pro- que significa «hacia delante» y iacere, cuyo significado es «lanzar».

En el ámbito de la arquitectura y la ingeniería, se considera que un proyecto es un conjunto de planos, cálculos e información, que da una idea de lo que va a costar una obra y cómo se va a llevar a cabo en todos sus aspectos. En geometría, por ejemplo, un proyecto es una representación en perspectiva.

La palabra proyecto tiene numerosos sinónimos que te pueden ayudar a la hora de aplicarla en diferentes situaciones y ámbitos, como son: plano, propósito, intención, plan, diseño, cálculo, esquema y boceto.

Cómo hacer un proyecto

Aunque la palabra proyecto hace referencia a diferentes aspectos y su concepto puede variar en función del tipo del que se trate, de forma general se pueden dar una serie de pasos básicos para cualquier proyecto:

  • Se le debe dar un nombre.
  • Naturaleza del proyecto: Se debe hacer una descripción, fundamentar y justificar. También establecer el contexto, la finalidad del mismo, los objetos y metas a alcanzar, quienes serán los beneficiarios, que productos se van a emplear, la localización física, coberturas, etcétera.
  • Actividades y tareas: Deben especificarse todas las tareas y actividades necesarias para su desarrollo. También deben figurar los métodos y técnicas a emplear.
  • Se deben determinar los plazos y los recursos necesarios. Los recursos incluyen los materiales, humanos, técnicos y económicos.
  • Establecer un presupuesto para su realización.
  • Reflejar el modo en el que se va a gestionar y administrar.
  • Establecer los métodos para su evaluación.
  • Descripción de los requisitos y otros factores que puedan condicionar el mismo.

Tipos de proyectos

En función del objetivo que se pretenda conseguir, los proyectos pueden ser de diferente tipo. Habitualmente se pueden clasificar según:

  • Objetivo: Prestación de un servicio, realización de una investigación o producción de bienes.
  • Ejecutor: Si es privado, público o mixto.
  • Tamaño: micro, pequeño, mediano, grande o megaproyecto.

Qué es un proyecto de vida

Un proyecto de vida se trata de un plan que está directamente relacionado con la manera en la que cada individuo tiene para darle un sentido a su propia existencia, así como sus intenciones y propósitos a nivel vital, para vivir mejor.

El proyecto de vida de una persona está influenciado por sus diferentes intereses personales, valores, creencias y capacidades, así como con el entorno que les rodea y las diferentes circunstancias.

En este sentido, este tipo de proyecto puede estar especialmente enfocado a un objetivo concreto, como puede ser la realización de unos estudios o formación, conseguir vivir en un lugar deseado, o formar una familia, por ejemplo. Asimismo, también puede tener un concepto más abstracto como ayudar a otras personas o, simplemente, ser feliz.

Qué es un proyecto comunitario

El conocido como proyecto comunitario es un plan de estrategia que está diseñado con el objetivo de lograr la mejora de las condiciones de un grupo social o una comunidad. Pueden orientarse a temas sociales, de formación, de infraestructura o en el ámbito físico. Además, también puede hacer referencia a proyectos que se llevan a cabo entre diferentes grupos de personas.

Fases de un proyecto

Sea cual sea el proyecto, cualquiera de ellos necesita de cuatro fases fundamentales para ponerlo en marcha:

Evaluación inicial

Antes de comenzar a realizar un proyecto, es importante hacer un análisis previo de las necesidades y los objetivos que se pretenden alcanzar con el mismo, además de reflexionar sobre el origen, las cusas y la forma de actuar.

Planificación

Cuando ya se hayan determinado las necesidades y analizado el origen, es el momento de dar comienzo a la planificación y diseño del proyecto.

Para ello se deben definir los objetivos a lograr con el mismo, las diferentes fases que habrá que atravesar, los métodos que se van a utilizar, el seguimiento del mismo, la organización de los equipos de trabajos si los hubiere, el coste y la financiación, así como las estrategias que habrá que seguir. En la planificación se deben cuidar todos los detalles, marcando así la ruta a seguir.

Puesta en marcha

Cuando se haya terminado el proceso de planificación será el momento de dar comienzo a la ejecución del proyecto. Para ello habrá que ajustarse al plan diseñado, de forma progresiva y llevando a cabo todas las actividades y tareas indicadas. Al mismo tiempo que se pone en marcha el proyecto es importante realizar un seguimiento y evaluación de forma continua. Esto incrementará las posibilidades de éxito al poder ir mejorándolo en función de las necesidades.

Evaluación

Una vez que el proyecto ha llegado a su fin es el momento de evaluar los resultados obtenidos tras la realización del mismo. Con esta evaluación podrás determinar si se alcanzaron los objetivos fijados inicialmente y en qué grado. De igual forma también valorarás las dificultades a las que se ha tenido que hacer frente y la manera en la que se superaron. Acabarás la evaluación con una conclusión.

Estas fases son básicas en la realización de cualquier tipo de proyecto, ya sea de tipo empresarial, académico, personal…, siendo una estructura básica que debes conocer para tratar de lograr tus objetivos.

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