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Entrar en el mundo de la interpretación de los sueños es adentrarse en lo desconocido, ya que podemos encontrar infinitas incógnitas para nuestra segunda vida del subconsciente. Por eso, no podemos dejar que los sueños, sueños sean. Así que vamos a pensar en uno de los más recurrentes que es aquel que se encuentra relacionado con animales y dentro de este apartado soñar con un toro.

Nuestra vida está llena de deseos que queremos conseguir, de ilusiones que intentamos cumplir. Sería imposible seguir adelante sin sentir que podemos conseguir aquello que anhelamos.

Y como todo en nuestra vida, también los sueños han sido objeto de estudios, interpretaciones y conjeturas para poder llegar a saber qué se esconde tras ese mundo de fantasía. Soñar es adentrarnos en los recovecos más escondidos de nuestra mente, en ese lugar dónde nadie aún ha podido llegar, sino sólo conjeturar. Nuestra mente es un terreno inexplorado y como todo lo desconocido, lleno de secretos, de misterios y de hipótesis.

Soñar con toros es algo muy común entre los seres humanos. Podemos soñar con caballos , con insectos o incluso con larvas o gusanos. Pero si por algo podemos caracterizar a este bello animal es por su vigor, por su valentía. Todo en él es puro músculo y ostentación de fuerza. Y por eso no es extraño pensar que, desde los tiempos más antiguos, la adoración al toro ha sido objeto de estudio.

Si nos remontamos a la época de los griegos y romanos, podremos hallar numerosos mitos y leyendas relacionados con este fantástico animal. Historias y hazañas de peleas con minotauros, dioses con cabeza de toro y cuerpo humano llenaban las creencias del pasado.

Aunque no todo era violencia, sangre y muerte. Obviamente también nos podíamos encontrar con historias fantásticas como las relacionadas con las ninfas o las hadas (te dejo el link por si siempre has querido saber cómo diferenciarlas), o aquellas de maravilloso viajes a mundos desconocidos en busca de la verdad de la vida. En fin, nuestro pasado siempre ha estado repleto de historias preciosas a la vez que inverosímiles.

Pero, para no desviarnos, centrémonos en el tema que nos ocupa, y no era otro sino qué significa soñar con toros. Las propias características físicas de este animal son las que nos ayudan a poder interpretar el significado de estos sueños.

Entre las interpretaciones más comunes están las que tienen que ver con nuestra actividad sexual. Soñar con toros bravos es síntoma de deseo carnal, de actividad sexual o incluso de fertilidad. Y si no sólo es un toro sino además uno encolerizado, nuestra mente nos está diciendo que algunos de nuestros deseos más íntimos están a punto de estallar y de que, por lo tanto, ya ha llegado el momento de pasar a la acción y de dejar de ser una persona cuidadosa y precavida.

Como podemos ver, el toro representa esa espontaneidad que necesitamos en muchas ocasiones en nuestra vida, pero que, por causa de una falsa moral, encubrimos y escondemos a los ojos de los demás.

Dentro de estos sueños, no sólo tenemos que hablar del animal, sino también de qué ocurre en el momento en el que estamos viendo al morlaco. Por ejemplo, si sentimos que nos está persiguiendo podemos interpretar que tendremos problemas laborales, o económicos o incluso ser el objetivo de los celos de algún compañero o compañera de trabajo.

Sin embargo, si en lugar de soñar que un toro nos quiere atacar, lo vemos corneando a otra persona, nos está insinuando que nos hemos apropiado indebidamente de algo que no era nuestro y que sufriremos las consecuencias por este acto.

En lo referente al dinero, también podemos intentar adivinar que nos está diciendo este poderoso animal en referencia al vil metal (si poderoso es el toro, también se dice del dinero, poderoso caballero don dinero). Pues en relación con este tema, el soñar con toros sueltos nos indica que estamos deseosos de conseguir bienestar y olvidarnos de los problemas de la falta del mismo. En ocasiones podemos vernos en el sueño bañados por la sangre del animal denotando nuestras altas aspiraciones laborales.

Pero si lo que ves es un toro blanco, entonces, alégrate porque a la vuelta de la esquina estará una buena cantidad de dinero y buena vida. De todas formas, por si no logras soñar con este pelo del astado, te invito a leer este artículo sobre cómo ganar dinero jugando (que puede ser otra opción si quiere tomar las riendas y no dejar todo en los brazos de Morfeo).

Hasta ahora hemos hecho un recorrido por los placeres de la carne, por nuestros sentimientos más ocultos y deseos de explotar, por nuestras relaciones laborales y por el eterno sueño del ser humano de la riqueza.

Pero también tenemos que hablar sobre la tranquilidad, la paz y el sosiego. Si en nuestros sueños aparece no el espíritu indomable de este animal, sino la mansedumbre y la nobleza podemos interpretarlo como que estamos viviendo una etapa sin sobresaltos, relajados y con espíritu positivo. Es una señal de que en nuestra vida reina la calma y la serenidad.

Otra vertiente nos intenta explicar las circunstancias que denotan si este animal aparece acompañado por otros. Por ejemplo, si lo que hacemos es soñar con vacas y toros tiene un significado complementario. Hemos dicho anteriormente que uno de las interpretaciones era nuestro deseo sexual, pues bien, como la vaca simboliza la maternidad, entendemos entonces, que no sólo estamos ante una época de relación fuerte con otra persona, sino que además que reinará la fidelidad entre ambos. Además, la vaca aporta también, desde antaño, la idea de una vida con todas las necesidades básicas cubiertas. Obviamente la vaca simboliza el alimento y la seguridad.

Otro animal con el que podemos unirlo es al caballo, también icono de fuerza, nobleza, astucia y velocidad. Soñar con ambos animales nos anima a pensar que nuestras futuras relaciones estarán llenas de amor, de felicidad y de prosperidad.

Instrucciones

Dicho todo esto, vamos a enseñarte unas pautas a seguir a la hora de interpretar este tipo de sueños relacionados con el toro.

  1. Obviamente, el primero y más importante es recordar lo que hemos soñado a la hora de despertarnos. Aunque esto parece algo lógico, muchas mañanas salimos de la cama con la sensación de no haber tenido ningún sueño. Falso porque nuestra mente jamás descansa y las horas del sueño, además de para reparar nuestras fuerzas mermadas por el trabajo diario, nos sirven para alejarnos, en la manera de lo posible, de lo que significa lo lógico, lo establecido y lo moralmente correcto. Por lo tanto, en algún momento del día, alguna situación detonará un impulso eléctrico en tu cerebro que te hará recordar, sin esperarlo, hacia dónde viajó tu mente la noche anterior. Luego, no te preocupes si no lo recuerdas al instante, porque a lo largo del día, caerás en la cuenta de tu sueño.
  2. Llegados al punto donde hemos recordado todo nuestro viaje nocturno, tenemos que pensar cuál fue el protagonista de nuestro sueño. Pudo ser un viaje, una persona, una situación o, centrándonos en lo que nos ocupa, un animal, y para ser más concreto nuestro toro.
  3. Una vez localizado al protagonista ineludible, tendremos que pensar cuál era la situación en la que nos encontrábamos. Si éramos espectadores o protagonistas y pensar en el lugar en el que nos encontrábamos.
  4. Algo importante que no podemos olvidar era el carácter del toro, es decir, cómo se encontraba: enfadado, ausente, irascible, acosador o perseguidor.
  5. También es esencial recordar el color del animal.
  6. Y por último, no sólo recordar todo esto anterior, sino también cualquier pista que lo rodeara: estábamos con otros animales, había sangre, corríamos para esquivar la cornada de nuestro protagonista o incluso si la víctima no éramos nosotros sino otra persona.

Que Necesitas

Por lo tanto, ya no sólo nos vale recordar el sueño que hemos tenido, ahora tenemos que rememorar ese momento para aprender a interpretar nuestros sueños. Por lo tanto, ¿qué necesitamos?:

  • Al levantarnos, intentar buscar en algún rincón de nuestra mente, lo vivido durante nuestro sueño.
  • Si no lo recordamos, necesitamos tranquilidad durante el día, para que los recuerdos vuelvan por sí solos a mezclarse con nuestra realidad.
  • Finalmente, necesitamos los datos necesarios para poder engranar el misterio de los que nos deparará nuestro futuro o para entender nuestro presente.

Consejos

  • A partir de ahora, no vamos a dejar que nuestras horas de descanso sean sólo una serie de ideas que recordamos sin ningún sentido.
  • Vamos a tomar las riendas de nuestros sueños para entender nuestra vida.
  • Intentemos relajarnos porque sabemos que nuestra mente velará por nuestra seguridad.
  • Y si al final llegamos a dar luz a algún aspecto de nuestra ajetreada existencia, habremos encontrado el verdadero sentido que tiene el sinsentido de nuestro subconsciente.
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