Ni pensar que las últimas tecnologías surgieron de la idea básica de la imprenta más tradicional de todas. Claro que la imprenta, como proceso mecánico, es muy distinta a lo que comúnmente se conoce como reproducción de texto.

La revolución y expansión cultural que trajo consigo la invención de esta maravillosa herramienta no conoció límites. A pesar de haber iniciado en con un prototipo más que todo artesanal; se ha convertido en el antecedente histórico más importante de los medios impresos actuales.

Es por ello que muchos de los métodos de impresión utilizados hoy en día tienen mucho que agradecerle a Johannes Gutenberg; pues no solo la serigrafía, la litografía o la flexografía nació de esta invención; sino también todos los métodos digitales en el mercado actual.

imprenta

Instrucciones

Todo empezó conceptualmente con los antiguos sellos romanos que se utilizaban en tablillas de arcilla. Con los años, el deseo de hacer perdurar en el tiempo información valiosa; como contratos, filosofías y genealogías reales, cobró fuerza. Esta motivación llevó al ser humano a tratar de formalizar sus ideas en una forma más estándar y perdurable que la oralidad.

Por ello, el famoso chino Bi Sheng inventó los tipos móviles de porcelana en el 1048. Esto como premisa de la imprenta como tal; e inspirado en la misma motivación romana de preservar la información. Luego, el coreano Koryo perfeccionó la idea fabricando los tipos móviles con metal como anticipo directo de la famosa imprenta moderna.

Imprenta moderna

imprenta

En 1945 el alemán Johannes Gutenberg diseña el prototipo de lo que ahora conocemos como imprenta. Sin embargo, algunos datos históricos apuntan a que otros colegas del medio tuvieron mucho que ver con el desarrollo de esta visionaria invención; por ejemplo, reluce el nombre de Mantelin de Estrasburgo y el tipógrafo Panfilo Castaldi de Italia. Pero estos se consideran reimpresores de materiales ya editados inicialmente por Gutenberg.

¿Quién no ha leído sobre los famosos escribas y copiadores? Esos que se dedicaban a redactar larguísimos manuscritos ya cuando el papiro (el papel) existía. Esos largos pergaminos eran escritos a mano; pero con la invención de la imprenta la producción de material escrito aumentó exponencialmente.

Anteriormente, se utilizaban los “copistas” para reproducir material confidencial; casi siempre de temas gubernamentales, sexo y recetas de medicina. Estos “copistas” impresionantemente no sabían leer ni escribir; solo copiaban con mucha arte las letras para reproducir la información o para asegurarla. Ahora bien, el riesgo de que se enteraran de algunos secretos se minimizó bastante con la imprenta; pues ya no haría falta de un copista para grabar la información.

Que Necesitas

El final de la carrera profesional de los copistas se les vino arriba cuando Gutenberg afirmó que podría hacer una copia exacta de la Biblia en menos de la mitad del tiempo en el que el más veloz de los copitas lo hiciera. Por supuesto, Gutenberg ganó la apuesta, y pues ya conocemos el resultado…

Con tipos de madera y plomo Gutenberg empezó a copiar la Biblia y hacer que su sueño perdurara en el tiempo más que en el papel, para siempre. Sin embargo, como muchos grandes inventores, estaba falto de dinero; por lo cual le pidió un crédito a Johann Fust y ofreció una sociedad. Estos, junto a  Peter Schöffer hicieron realidad tan ingenioso sueño.

Sin embargo, Gutenberg no disfrutó mucho del éxito, pues fue Schöffer quién económicamente pudo darle continuidad al invento. Reproduciendo miles de biblias a la orden de la Santa Sede. Todavía en Sevilla y en Burgos puedes conseguir una copia original de la biblia de Gutenberg, como reliquias históricas de ese gran éxito.

A pesar de toda la fama de la Biblia que se reprodujo con la imprenta de Gutenberg; es interesante que sepas que fue apenas el segundo libro impreso. Pues, el primer libro impreso en realidad fue  Misal de Constanza en 1949.

Consejos

imprenta

Imprimir en estos días no es como en la Alemania del 50. Ahora con las nuevas tecnologías la era digital nos arropa de cabeza a los pies. ¿Qué diría Gutenberg de todo esto?, pues estaría fascinado. Así como estamos fascinados nosotros mismos.

Ahorrar tiempo, dinero y esfuerzo siempre fue la motivación de todos los antecesores de la impresión digital; pero no solo eso… Recuerda que los antiguos “copiadores” buscaban el arte en el diseño de las letras, lo visual nunca quedaba desligado. Eso es parte del espíritu greco-romano que ahora invade el diseño gráfico en cuanto a tipografías.

Desde que se inventó el respaldo digital y los eBook, pareciera que el material en físico está pasando a la historia. Pero realmente no es así; simplemente se está haciendo más conciencia en cuanto al uso de los recursos naturales y la democratización del conocimiento.

La tangibilidad de la información ha pasado a otro nivel, no tan prioritario; ya que si analizamos el recorrido conceptual de la humanidad en cuento a las ideas, nos damos cuenta que pasamos de un estado oral intangible no recuperable a uno escrito tangible recuperable, el cual se ha sofisticado a un nivel intangible recuperable, como lo son las bases de datos digitales.

¿Qué vendrá en el futuro?… Pues esperemos que aparezca desde el cloud storage otro Gutenberg más en la historia.

¿Te ha gustado?